Los periódicos informaron de mi ruptura con el régimen soviético diciendo que, una vez probada la democracia americana, me desilusioné con el comunismo de Stalin. Fue mi experiencia directa de la libertad americana, dijeron o dieron a entender, la que me llevó a abandonar la Comisión Soviética de Compras.
Tras el paso de la tenue Elena Rottenmeier Salgado a Administraciones Públicas, algunos pensamos que el neopuritanismo hipócrita que la sílfide rubia había impuesto en Sanidad quedaría relegado a los libros de Historia. ¡Craso error! Bernat Soria le está buscando las vueltas a Sánchez Dragó por recomendar hipnóticos en su informativo de Telemadrid. En el mundo de Z, el aborto es un derecho reproductivo ("¡Alejad vuestros rosarios de nuestros ovarios!") y la melatonina un crimen.
La renuncia de Fidel Castro a la jefatura del Estado cubano no está motivada por sus condicionantes físicos (el tío está hecho un chaval), sino porque, tras cincuenta años gobernando la Isla y garantizando la libertad y el progreso de sus conciudadanos, ha debido de considerar que la sociedad cubana ya está madura para la transición a la democracia, cuya llegada inminente anunció el propio Castro cuando correteaba por Sierra Maestra perseguido por los soldados de Batista a finales de los 50 del siglo pasado.
Un funcionario de prisiones ha sido expedientado por hacer una felación a un recluso. La España de Rodríguez es que se sale. Hace tiempo que el común de los mortales sabe que en nuestro país las cárceles son de cinco estrellas para los delincuentes que vienen de fuera, aunque nadie imaginaba que el confort llegara a tanto.
Al crítico de Variety le ha parecido que es una apología del fascismo. Al presidente Lula da Silva, que tiene unas cualidades "extraordinarias" y que "va a proyectar los problemas del Brasil, pero también [su] eficiencia, y le va a mostrar al mundo que el país no tiene solamente un lado malo". Podemos dar la razón a ambos: la interpretación más evidente es que nos encontramos ante una apología de la violencia como herramienta política. Y, efectivamente, muestra que el gigante sudamericano tiene multitud de lados malos.