Por conductos enrevesados aunque generalmente fiables que no puedo desvelar (en tal caso tendría que matarles a todos ustedes, queridos lectores), me llega esta carta que en breve, me aseguran, será remitida al Excmo. Sr. Alcalde de Madrid. El documento es excepcional por lo desgarrador. Una injusticia social de primer orden lleva camino de ser reparada por fin. Es lo que tiene la era ZP.
Una leyenda urbana afirma que, durante una recepción en la Casa Blanca a un grupo de ilustres representantes de la disidencia vasca constitucionalista, el presidente Bush exclamó: "¡Viva Cuba libre!". Tal fue la conmoción del poeta Juaristi, que por primera vez en su vida enmudeció y no pudo responder ni con un triste pareado. La bella Edurne Uriarte quedó tan shockeada que desde entonces ha trocado su habitual rictus agrio y jactancioso por una risita nerviosa que tiene aterrorizados a los comerciantes de su barrio, que no saben si llamar al Samur o salir corriendo.
Lawrence Kasdan filmó, con William Hurt y Geena Davis, El turista accidental. El protagonista recorría el mundo superficialmente, visitando los sitios típicos y tópicos, para llevarse a su casa un retrato amanerado y falso de los lugares pseudovisitados que mostrar a los amigos. Michael Moore, convertido en un turista accidental de la salud, ha realizado un nuevo documental de propaganda (docu-prop) sobre sus dos obsesiones: él mismo y el American way of life.
El camionero Volker Eckert, un asesino en serie que mataba mujeres en sus largos trayectos europeos, fue encontrado ahorcado en su celda el pasado día 2. Algunos habrán dicho: un canalla menos. Pero se equivocan. Los que hemos perdido somos todos los demás.
Hace años, cuando se quiso encarnar el máximo pijerío mundial en la fauna de la madrileña calle de Serrano, se acuñaron muy diversas y más o menos acertadas expresiones que podrían servir, de alguna manera, como vocabulario pijo, bastante antes de que Paco Umbral elaborase su diccionario cheli.